Las fueron fundadas en el año 1.918 en St. Sadurní d'Anoia por la familia Santacana, de larga y antigua tradición en el mundo del vino. Tanto es así, que aún hoy en día se sigue llamando a las Cavas por el cariñoso y familiar apelativo "Cal Santacana".

Se la considera de entre las cinco más antiguas y tradicionales de la región del Cava. La primera ampliación de la Cava data del año 1.944, en los años sesenta fue cuando alcanzó su mayor esplendor al situarse en la vanguardia de los cavistas por volumen de ventas. Después la empresa, de carácter familiar, empezó un lento declive.

En el año 1.989 la empresa familiar entra en plena crisis y vende la mayoría de las acciones a la compañía "Coll de Juny, S.A.", con el objetivo de ampliar, mejorar y relanzar la Cava.


Para conseguirlo se elabora un amplio proyecto que se fundamenta en:

Construcción de nuevos edificios y adecuación y actualización de los existentes. Con esta medida se amplió la capacidad de almacenamiento de la Cava hasta los 6 millones de botellas, lo que permitirá un crecimiento sostenido de las ventas durante los próximos años. Las galerías subterráneas donde se realiza la crianza de las botellas superan los 2,5 Km. de recorrido.

Inversión en maquinaria sustituyéndose absolutamente todos los elementos de producción, para conseguir más capacidad de elaboración, mejor productividad, calidad en el producto y prestigio en su diseño. Hay que tener en cuenta que para elaborar un buen Cava no es una cuestión sola de tradición, sino también de aplicar procedimientos modernos. Este motivo ha significado también, y de manera muy importante, introducir todo aquello que la innovación y la tecnología de hoy pueden aportar en la elaboración de un Cava de calidad.

Se renueva toda la gama de productos tanto en Cava como en Vinos con D. O. Penedés, para que se pueda cubrir todos los segmentos del mercado bajo un denominador común, presentar una de las mejores relaciones Calidad-Precio.

Finalmente desarrollar una nueva red de distribución de ámbito nacional.

En el mes de Octubre del año 1.992 las Cavas fueron reinauguradas por el Presidente de la Generalitat Hble. Sr. Jordi Pujol, dando inicio así a la nueva etapa de MONTESQUIUS.

La reinauguración coincide con los peores años de la evolución del sector del Cava entrándose en una crisis de venta a la que los accionistas de MONTESQUIUS ven difícil solución. Es en el año 1.997 cuando aparece la familia Ruíz-Mateos que adquiere la mayoría de las acciones de "Coll de Juny, S.A.", haciéndose cargo de la gestión de la Cava, que se encuentra económicamente muy deteriorada. Al poco tiempo se realiza una ampliación de Capital, que permite a la Cia. afrontar con tranquilidad los nuevos retos de la economía moderna en los que estamos inmersos con la entrada del nuevo milenio.


Las desarrollan su actividad comercial tanto a nivel nacional como internacional.
En el mercado nacional se comercializa básicamente las marcas Montesquius y Santacana en sus diferentes calidades de Semi-Seco, Brut, y Brut Nature, y como producto estrella un Gran Reserva con crianza superior a 3 años, y que ha logrado situarse entre los mejores de la gama alta.

En cuanto al mercado internacional, aparte de las dos marcas antes mencionadas, se comercializa también la marca DAMA, en sus calidades de Brut, Brut Nature, y una botella especial conocida como GRAN DAMA, y que ha sido muy aceptada en los circuitos de distribución.



El Cava MONTESQUIUS se elabora siguiendo el método tradicional, es decir, que la fermentación que producirá el Cava y su elegante espuma tiene lugar dentro de la misma botella que llegará al consumidor y por tanto de manera individualizada.

El origen de este método se encuentra en la "Abadía de Hautvilliers" en la región francesa de la Champagne. De la mano de Don Perignon, este singular método de elaboración, llegó a la Capital del Cava a finales del siglo pasado.


Las botellas, así preparadas, descienden mecánicamente a las Cavas en donde manos expertas las colocan en posición horizontal apiladas formando las "rimas". Un bouquet elegante, fino y delicado, a la vez que una burbuja pequeña y de lento desprendimiento se consigue no sólo con vinos base de calidad y levaduras seleccionadas sino también con un factor decisivo: la temperatura.



Terminada la fermentación y la crianza del Cava, a una temperatura constante de 14-15° es preciso eliminar las levaduras muertas. Han muerto porque han consumido su alimento -el azúcar- y porque el anhídrido carbónico que han producido como resultante de la fermentación las ha ahogado. Es decir, ¡¡han dado su vida por el Cava!! Han regalado su vida, por una nueva vida y la alegría de esta vida nos llegará a través de las mágicas burbujas. Eliminamos las levaduras mediante un removido a mano en pupitres.

La mano del hombre, imprime a cada botella una triple acción; vibración para desprender los sedimentos pegados al vidrio, elevación de la botella y rotación de la misma para hacer que éstos desciendan hacia la base del tapón.


El degüelle consiste en eliminar todos los sedimentos que gracias al pupitre hemos situado en el extremo de la botella y dejando el líquido completamente transparente. Congelamos a 25° bajo cero el cuello de la botella, lo cual nos permite fijar todas las levaduras en un bloque de hielo y colocar la botella en posición vertical.
De este modo la botella queda preparada para el nacimiento del Cava. Una uña de acero, levanta el tapón corona permitiendo que la propia presión de la botella expulse el bloque de hielo. Un típico sonido -mezcla de explosión y borboteo- nos anuncia, al igual que el llanto de un niño, en el momento de nacer, que nuestro Cava ha nacido. Sentimos la alegría de un trabajo bien hecho.


Como las más hermosas de las doncellas, la botella se viste de gala. El tapón conservará todas las cualidades del Cava a lo largo del tiempo y el bozal lo mantendrá en su posición. La cápsula, la etiqueta, el collarín y la contraetiqueta serán sus credenciales por los que se le reconocerá como el mejor de los Cavas. Así llegará a Ud. para que lo disfrute.


Le deseamos que pueda vivir muchas horas de felicidad con nuestro Cava. En los negocios, en las reuniones de amigos, en las fiestas o en la intimidad, un Cava MONTESQUIUS será, no sólo un símbolo de distinción, sino también un auténtico placer. No olvide que dentro de cada botella hay nuestro amor al Cava, nuestro saber, nuestra experiencia y nuestro más sincero deseo de felicidad para Ud. y los suyos.